Buenos Aires,

 

 

HISTORIA

 
Historia Parte 11
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
 

 

Arsenal Campeón Copa Sudamericana 2007

Arsenal, uno de los equipos más modestos del fútbol argentino, se proclamó campeón de la Copa Nissan Sudamericana 2007, este miércoles 5 por la noche, en un final de película ante el América mexicano, que ganó 2-1, pero que no le alcanzó para revertir la desventaja del partido de ida (2-3).

Un tanto de Martín Andrizzi a los 83 minutos otorgó el trofeo al rebelde Arsenal, después de los que anotaron para el América Cristian Díaz en propia meta (m.17) y Juan Carlos Silva (m.63).

El cincuentenario equipo bonaerense logró en menos de cinco meses, desde su debut el 14 de agosto en esta competición, cumplir la mejor etapa de su historia. Arsenal era el representante menos pensado de Argentina para alcanzar el trofeo, al que aspiraban Boca Juniors, River Plate, el Estudiantes campeón del Apertura 2006, el San Lorenzo campeón del Clausura 2007 y Lanús, que sigue celebrando su primer título de liga conquistado el domingo pasado.

El conjunto dirigido por Gustavo Alfaro llegó invicto al encuentro decisivo de la final tras ganar todos sus partidos fuera de casa, dos en México ante el Chivas y el América, uno en Brasil frente al Goiás y dos en Buenos Aires en los estadios de San Lorenzo y River, éste último por penales.

Arsenal tuvo el corazón de los campeones

América intentó adueñarse rápidamente del asunto, pero para los jugadores del equipo argentino éste era el partido de sus vidas y salieron a jugarlo lejos de su área, por lo que pusieron a prueba todo su repertorio en cuanto a marcajes, salida y ataque veloz.

El argentino Federico Insúa asumió el papel de organizador del conjunto mexicano y su objetivo fue buscar espacios para provocar la profundidad del goleador paraguayo Salvador Cabañas, bloqueado por los centrales locales, el colombiano Jossimar Mosquera y Aníbal Matellán.

Arsenal, macizo y respondón, aprovechó los errores defensivos del equipo de Daniel Brailovsky, terminados generalmente en faltas, y buscó ventajas con jugadas a balón parado que dejaron al medio San Martín en posición de gol en varias ocasiones.

 Dos remates de Calderón dieron en el travesaño de la meta del sensacional Guillermo Ochoa a los 22 y 29 minutos, Mosquera remató desviado a los 31 frente a la misma portería y otra vez Ochoa sacó providencialmente al córner un remate de San Martín a los 36. El dominio local era absoluto.Un error de los zagueros argentinos ante una jugada personal de Oscar Rojas por la izquierda culminó con un intento de rechazo de Cristian Díaz a los 17 minutos que acabó en su propia meta. Entonces Arsenal salió catapultado a buscar el empate.

En la segunda parte Arsenal presionó aún más sobre la salida del América, abrió el juego y puso en apuros a la visita a través de Alejandro Gómez, más adelantado que en los primeros 45 minutos.

Pero a los 63 un envío cruzado desde la derecha, que superó a la defensa argentina, fue conectado a la carrera por Silva, que con un certero disparo superó al meta Cuenca y aumentó la ventaja mexicana a dos goles, lo cual era suficiente para quedarse con la copa.

Se impuso entonces la lucha sobre el juego y se multiplicaron los roces en un partido trepidante, con el bravo Arsenal jugado al todo por el todo y exigiendo en varias ocasiones al “Memo” Ochoa con remates de media distancia.

Arsenal parecía tener la batalla perdida, no conseguía doblegar a la cada vez más nutrida defensa mexicana, pero Andrizzi recibió de espaldas dentro del área, cayó y desde el suelo luchó por la pelota entre tres rivales, se incorporó y le cambió el palo a Ochoa para marcar el tanto de la victoria a los 83 minutos.

Arsenal parecía tener la batalla perdida, no conseguía doblegar a la cada vez más nutrida defensa mexicana, pero Andrizzi, en una maniobra increíble anotó el tanto del descuento, a los 83 minutos, que le dio la Copa a Arsenal. El volante, que había ingresado hacía 15′, recibió dentro del área, cayó al intentar girar y desde el suelo luchó hasta quedarse con el balón para luego incorporarse y definir cruzado.

Andrizzi: “Hice el gol de mi vida”La Sudamericana tuvo un cierre increíble, de película, con el argumento de las antiguas producciones de Hollywood, en las que solían triunfar los más modestos. En los minutos finales el América tuvo poco para hacer. Arsenal cuidó la pelota y la historia se terminó entre abrazos de los jugadores en el campo y el delirio de más de 25.000 aficionados en las tribunas.

El héroe de la conquista del “Arse”, Martín Andrizzi, fue el más buscado tras la consagración. Al respecto dijo: “Estoy muy emocionado. He marcado el gol de mi vida. Sabía que lo iba a anotar. Se lo dije a mis compañeros y colaboradores del equipo antes del partido”, afirmó el futbolista.

Arsenal “es un equipo fenomenal, que sabe lo que tiene que hacer dentro del campo cualquiera sea el rival. No hace falta hablar mucho sobre esto sino revisar todo lo que hizo en esta Copa”, comentó.

“Si Arsenal hubiera perdido la Sudamericana hoy no habría manera de explicarlo. Fue mejor que el América, tuvo seis o siete ocasiones para marcar goles, fue al ataque siempre”, añadió.

Alfaro: “Fuimos los mejores durante todo el torneo”

Gustavo Alfaro, el “arquitecto” del novel campeón, comentó que su equipo “merecía” la conquista aunque se manifestó apenado por haber perdido el encuentro, y por consiguiente el invicto que tenía en la competición. “Tendríamos que haber ganado, que era lo que queríamos y merecíamos por lo que ocurrió en el partido. Pero fuimos los mejores durante todo el torneo y es una gran alegría este título histórico”, dijo el técnico.

Alfaro agregó que “Arsenal tuvo muchas situaciones de gol en la primera parte y volvió a tenerlas en la segunda”. El entrenador afirmó que “el equipo entero es la figura” al indicar que el secreto de Arsenal “es lo colectivo”.

 
Publicó La Nación

Arsenal pasó del sufrimiento a su tiempo más glorioso .En Avellaneda, perdía por 2 a 0 con América, pero el descuento de Andrizzi, cuando faltaban siete minutos, lo coronó campeón gracias al éxito por 3 a 2 que consiguió en México; el conjunto de Sarandí logró el primer título con coraje y amor propio. Se agarran las cabezas y se suelta el griterío. Ahora sí que vale el delirio. Alguna bruja debe haberse paseado por Avellaneda, sino, no podrá explicarse tanto sufrimiento. Imposible. Fiel a su espíritu luchador, todo le costó demasiado a Arsenal. Muchísimo. Un gol cerca del final -la corajeada de Andrizzi-, cuando la causa parecía perdida, elevó los brazos al cielo en una celebración de novela, con argumento de suspenso y final rosa. América se impuso por 2 a 1, pero a estas alturas qué le importa eso al pueblo de Sarandí. Nada. Arsenal saborea el néctar de los vencedores. En su mente repasa una mil veces la vuelta olímpica y su dorada posesión: la Copa Sudamericana. Sí, el Arse , el del barrio, el que hasta hace poco peleaba en el ascenso, llegó a su tiempo más glorioso. Nada estuvo cerrado pese al éxito por 3 a 2 que Arsenal se trajo de México. La final tuvo la adrenalina de los grandes encuentros. Nunca defraudó en un combo de emoción, entusiasmo, acciones cambiantes y situaciones de riesgo. Se jugó con intensidad. Ninguno ahorró energías ni se proyectó más allá de la jugada inmediata. El corazón dominó las ideas en busca de la coronación. De un lado y del otro. América no jugó con desesperación pese a que tuvo toda la responsabilidad en su espalda. Los mexicanos tomaron la iniciativa en el comienzo, pero sus movimientos fueron medidos, como en un prolijo estudio del panorama. Insúa apareció en varios momentos en acción. Cabañas recorrió con peligrosidad el área. Aunque cada intento terminó con algún centro cruzado bien resuelto por los zagueros del equipo de Sarandí. Fue un momento de tanteo, de análisis. Arsenal, un experto en las cuestiones tácticas, no le dejó un espacio libre a su adversario. Con un sólido bloque defensivo, trató primero de no pasar mayores sobresaltos y luego salió rápido en busca del
contraataque. Nada reprochable. De a ratos, ante la falta de imaginación de América y la solvencia de Arsenal, el desarrollo se volvió tedioso, disputado y enredado, características casi siempre notorias en las finales.
De repente, Arsenal perdió la tranquilidad por una equivocación propia. Rojas se escapó de la marca de Gandolfi y, desde la izquierda, sacó un centro que Christian Díaz empujó contra la red propia. Los visitantes se encontraron con la apertura cuando más cerrados que nunca parecían los caminos hacia el arco de Cuenca.
Enseguida, Calderón tuvo el empate tras un rebote del arquero Ochoa, pero, de atropellada, el delantero estrelló la pelota en el palo izquierdo. El nerviosismo movilizó a todos. Arsenal abandonó su posición expectante y se lanzó con algo de desorden. América respondió cada vez que pudo. Se jugó con intensidad, con ardor, y ninguno rehuyó la pierna fuerte. Creció la intensidad. De un lado y del otro. Calderón se quedó con una pelota luego de un mal rechazo, pero esta vez el travesaño silenció el festejo. Mosquera, debajo del arco, pateó
desviado un centro rasante. Increíble. La defensa de América dio pocas garantías con el juego aéreo. Así, otra vez Mosquera y San Martín, ambos de cabeza, estuvieron cerca del empate. Los mexicanos reaccionaron con una jugada rápida; Cabañas se escapó, Matellán lo derribó dentro del área y el árbitro Ruiz no cobró el penal.
El peor momento de Arsenal estaba por venir. El zapatazo de Silva se coló cerca del palo derecho de Cuenca y heló la sangre. Ya no hubo línea futbolística. Se rompieron las estrategias. Arsenal fue un manojo de nervios y desorden. América no cambió su posición original: apostó por el control de la pelota y buscó las corridas de Cabañas.
No siempre le dio resultados. Arsenal salió a flote con el coraje de Andrizzi, que entre mil piernas y rebotes se llevó la pelota dentro del área y, cayéndose, definió cruzado. Hubo dramatismo, ansiedad, calor. Sobre el final, Davino y Castromán se fueron expulsados. Con el banquete servido, Arsenal se sentó en la cabecera en la mesa de los ganadores. 1 solo partido perdió Arsenal en la Copa Sudamericana; fue justo anoche; además, el conjunto de Sarandí no ganó como local

Por Juan Manuel Trenado
De la Redacción de LA NACION


El desahogo de 20.000 almas

Cerca de 20.000 hinchas de Arsenal sufrieron hasta el final en la cancha de Racing; se ilusionaron con los fuegos artificiales, se preocuparon con la victoria parcial de América y deliraron con el gol de Andrizzi.
“No hay excusas ni pretexto que valga”
Luego de la consagración de Arsenal en la Sudamericana, la prensa mexicana fue dura con América; “Las Aguilas sumaron otro fracaso de la mano de Brailovsky”, dicen Los comentarios de la prensa mexicana sobre el partido que América de México ganó anoche en Buenos Aires a Arsenal de Sarandí, por 2 a 1, pero que no le permitió obtener la Copa Sudamericana por diferencia de goles, fueron implacables.
Ovaciones. El diario “Ovaciones” señala que “América perdió la Copa Sudamericana desde el momento en que no supo que los goles de visitante contaban doble y cuando su técnico, con ventaja de 2-0, echó al equipo atrás, para intentar garantizar al resultado”.
Bajo el título de “Error fatal”, el diario dice: “Las Aguilas sumaron otro fracaso de la mano del “Ruso” Brailovsky” y agrega: “No hay excusas ni pretexto que valga”. También dice que América perdió la final de la Copa Sudamericana
porque lejos estuvo de comportarse con la grandeza necesaria, ante un adversario que con humildad y mayor valor, terminó por alzarse con un trofeo, aunque el marcador global haya sido 4-4. ”América perdió desde el mismo momento en que se dijo engañado por un reglamento que según los directivos mexicanos no estipulaba que el
gol de visitante contaba doble, en caso de empate en el global”. Sobre el árbitro. Sobre el arbitro, el periódico sostiene “que podrán decirse muchas cosas del colombiano Oscar Ruiz, pero sus equivocaciones no fueron decisivas para el resultado. Se comió dos penales, uno de cada lado. Expulsó bien a Davino y mejor a Castromán,
que se vio que no tenía ganas de jugar. Eso sí, condicionó con amonestaciones a toda la zaga americanista, pero eso, “Ruso”, no es un robo”.
El Universal. En tanto, “El Universal” tituló: “Tuvo América la copa, pero Andrizzi acabó con el sueño”, para puntualizar “que estuvo a cinco minutos del título”. El diario azteca difundió declaraciones del DT, el argentino Daniel
Alberto Brailovsky, quién denunció que el resultado de la final de la Copa Sudamericana fue vergonzoso, porque ocurrieron situaciones extra futbolísticas que favorecieron a Arsenal. Al término del encuentro, el entrenador advirtió que “a veces te pones a pensar que van a pasar cosas desagradables, cosas vergonzosas como las que nos tocaron a nosotros”. Brailovsky no quiso precisar qué fue lo que ocurrió, aunque después del silbatazo final se negó a darle la mano a los funcionarios de la Conmebol, acusándolos de haberle robado el campeonato al América”.
Por su parte, “La Reforma” tituló: “Un error defensivo le cuesta eltítulo al América”, mientras que “Uno más Uno” publicó: “Termina el sueño americanista” a pesar del triunfo sobre Arsenal 2-1.

Arsenal y Lanús, dos modelos opuestos, pero igual de exitosos El equipo de Sarandí se reforzó y sólo tiene a Gómez como joya de la casa; el granate se sustentó en las inferiores. Este fin de año del fútbol argentino seguramente será recordado como el de la rebelión de los equipos chicos. Lanús y Arsenal abandonaron sus papeles habituales de fuerzas medianas para transformarse en un nuevo poder futbolístico. Se verá si es algo efímero o si son capaces de darle continuidad a este momento. Lo concreto, por estos días, es que ambos clubes se repartieron la escena. Lanús llegó a lo más alto en el terreno local y Arsenal tuvo su coronación internacional.
Igualados en su condición de equipos modestos, si bien Lanús le saca a Arsenal una amplia ventaja en historia y trayectoria en primera división, lo que no comparten es la receta para alcanzar el éxito.
Casi representan dos modelos antagónicos. Lanús se sustentó en los juveniles que fue promoviendo de las divisiones inferiores. Siente tanto orgullo por el título del Apertura como por las condiciones que exhiben Valeri, Acosta, Blanco, Pelletieri, Fritzler, Lagos, Aguirre y otros más que van asomando lentamente. Todos, criados y formados en la cantera granate.
Arsenal no miró tanto hacia adentro para construir su plantel. Prefirió pasarle el rastrillo al mercado de pases para conseguir los jugadores que se ajustaran a sus necesidades económicas y futbolísticas. La presencia de representantes de las divisiones inferiores es casi simbólica. Anoche, entre los titulares, hubo uno solo, aunque bien puede ser señalado como la joya de la casa: Alejandro Gómez. El mediapunta, campeón mundial Sub 20 este año en Canadá, posee cualidades que no tiene casi ninguno de sus compañeros: gambeta, control de la pelota, picardía y llegada al área. De alguna manera, es la individualidad “distinta” de Arsenal.
El resto de los titulares de anoche proviene de otros clubes. Jugadores experimentados, muchos llegaron en préstamo para aprovechar la oportunidad que no les surgió en otros clubes de más nombre. Algunos volvieron al Viaducto tras haber pasado por otros equipos, como Calderón, Gandolfi y Andrizzi, el héroe de anoche. Cuenca
consiguió en el arco la continuidad que no tenía en Racing. Matellán vino desde España. Mosquera no tenía un lugar asegurado en Estudiantes. Cristian Díaz dejó Huracán para cambiar de aire. Villar y Damonte encontraron la manera de seguir en primera división tras descender con Godoy Cruz y Nueva Chicago, respectivamente. San Martín volvió a sentirse importante como lo era en Banfield, tras un pálido paso por River. Biagini hizo las valijas para cerrar trece temporadas en Europa. Ulloa vio la posibilidad que se le negaba en San Lorenzo de pelear por un lugar en el ataque. Carrera trajo el despliegue que
mostraba en Argentinos. Así se fue armando este Arsenal campeón de la Copa Sudamericana. No es el espejo de Lanús, pero fue igual de exitoso.
Ruiz y Espínola quedaron como los dos símbolos. Los defensores Carlos Ruiz (36 años, anoche suplente) y Darío
Espínola (34) son los símbolos surgidos de Arsenal. Ambos están desde 1993, jugaron en el ascenso y pasaron los 300 partidos con la celeste y roja.

Por Juan Manuel Raimundo
Para LA NACION


LA EMOCION
Julio Grondona vivió un momento muy especial Presidente de la AFA desde 1979, Julio Grondona tiene un sentimiento muy especial por Arsenal, club del que fue uno de los fundadores. “Nunca pensé que me iban a dar esta satisfacción los muchachos”, le dijo a la agencia DyN. Entre los dirigentes a los que destacó Grondona está su hijo, Julio, presidente de Arsenal. “El es factor fundamental de la etapa que se está viviendo, acompañado por
muchachos que ayudaron de la misma forma que nos pasó a nosotros cuando empezamos”, señaló.

LA PRESENCIA
Arsenal tuvo un hincha especial: Diego Maradona. Diego Armando Maradona estuvo en un palco del estadio de Racing y alentó a Arsenal. No es que el astro haya cambiado de equipo y lo justificó: “Vine a alentar a Arsenal porque siempre es bueno que un equipo argentino juegue una final internacional”, sentenció el 10. De más está decir que cuando su figura fue divisada por algunos hinchas, la noticia de su presencia corrió como un reguero de pólvora y desde la popular comenzaron a corear su nombre.

EL PREMIO
Hoy le entregarán el auto a la figura del encuentro Hoy, a las 11, en el concesionario oficial Nissan Francisco Osvaldo Díaz (Alvarez Thomas 850, Buenos Aires) le será entregado el automóvil Nissan 0 kilómetro a Martín Andrizzi, figura de la final de la Copa Sudamericana.

EL DATO II
Se burló el operativo y hubo gran cantidad de pirotecnia Desde un poco antes de que Arsenal apareciera en el campo de juego y aproximadamente hasta los 20 minutos del primer tiempo, tanto desde la platea alta como de la baja, los hinchas arrojaron muchas bombas de estruendo y petardos. Las luces y el ruido, que dominaron la
escena, también sirvieron para dejar otra cosa en claro: una vez más, fue burlado el dispositivo policial.
Las voces de Alfaro y de los campeones ”El esfuerzo fue la clave del título” Festejos, emoción, llanto… Los abrazos fueron interminables entre cada uno de los jugadores de Arsenal que alcanzaron el objetivo: ser los campeones de la Copa Sudamericana. El director técnico del equipo, Gustavo Alfaro, mesurado, pero feliz, destacó los valores del logro: “El esfuerzo fue la clave para obtener este título. Es una lástima haber perdido, pero con amor propio nos
quedamos con la Copa”. El hombre de la noche fue Martín Andrizzi, autor del gol que le dio el descuento al conjunto de Arsenal y la consagración. ”El gol lo soñé, lo juro. Le dije a mis compañeros hace unas semana que me estaba guardando el gol para la final y se dio. Todo esto es para mi familia”, explicó Andrizzi. Otro de los referentes del plantel, Andrés San Martín, habló con emoción sobre el título obtenido. “Arsenal fue el mejor equipo de la Copa. Este grupo demostró que puede ser grande entre los grandes de América. Muchos no nos tenían en cuenta, pero ganamos la final y quedamos en la historia”, aseguró el volante. José Luis Calderón, de 37 años, dio su opinión sobre lo que padeció el grupo y los hinchas en la final de anoche. “No merecíamos sufrir tanto para levantar la Copa”, dijo el atacante. El día más feliz del club que nació del sueño de los Grondona. En 1957, de un enojo de don Julio, surgió Arsenal, con el apoyo de amigos hinchas de Independiente y Racing. Arsenal nació por un enojo de don Julio Grondona. El 11 de enero de 1957, con sus amigos, llegó un poco más tarde de lo habitual al bar Las 3 FFF, donde se jugaba al mus, al tute y al truco. Ese día, el dueño del local tenía ganas de irse a dormir temprano y les cerró la puerta en la cara. Se quedaron sin lugar para la reunión de cada día, para despuntar el vicio de las cartas. “¡Acá no vengo más!”, dicen que gritó ese joven de 26 años que ya tenía un carácter fuerte y dominante. Cruzaron la calle y prometieron hacer su propio club. Los enfrentamientos deportivos existieron siempre, pero en esa época
el respeto era esencial. Este grupo de amigos tenía hinchas de Racing y de Independiente. La decisión, equitativa, fue llevar los colores celeste y rojo, para que los sentimientos de ambos bandos estuvieran representados en la camiseta. El nombre lo tomaron del equipo inglés que desarrollaba una buena campaña por entonces, y su primer
presidente fue Julio Grondona. Es curioso que el crecimiento futbolístico de Arsenal haya sido escalonado y progresivo, cuando los vínculos con el vicepresidente de la FIFA, uno de los hombres más poderosos del fútbol mundial, sugieren sospechas. Como todos los clubes de nuestro país, disfrutó de años buenos y sufrió algunos que no lo fueron tanto. Pero en su línea temporal nunca tuvo saltos desmedidos ni proyectos faraónicos que más tarde no pudieran sustentarse ni hacerse realidad. Cuatro años pasaron entre intentos de ingresar en los certámenes de
la AFA, algo que se concretó en 1961, cuando se incorporó al torneo de aficionados, lo que hoy sería la primera D. Y esa primera década se completaría con la inauguración de su estadio (1964) y el ascenso a la primera B (1965).
El mundo del fútbol del ascenso, en el que vivió durante 45 años Arsenal, generó en las dos últimas décadas una enorme corriente de historias sobre arreglos y supuestos beneficios para el equipo de Sarandí, por los contactos con Grondona. Carlos Nanni, un fanático historiador de Arsenal, de 70 años, se niega a aceptarlo: “No lo tengo que decir yo. Los referís siempre nos dieron con todo. Recién ahora estamos empezando a conseguir que nos respeten un poco más,pero siempre nos tomaron como un equipo del montón. Nadie nos regaló
nada”.
Carlos tiene hoy un trabajo en el club: es el encargado de recibir a los árbitros en cada partido en Sarandí (o, anoche, en Avellaneda). Y como uno de los socios fundadores de Arsenal, fue invitado a ver el partido de ida en el estadio Azteca, cuenta con orgullo. Cuando se le menciona que Jorge Burruchaga fue el futbolista más importante que dio el club, vuelve a desmentir con precisión estadística: “¡Nooo! Héctor Grondona jugó 349 partidos oficiales de
la AFA y metió 168 goles. Burruchaga apenas tiene 57 partidos con la camiseta de Arsenal. Por supuesto, es un orgullo lo que consiguió después, haciendo el tercer gol de la selección campeona del mundo en la final de 1986. Pero el mejor para nosotros es Héctor”. Nanni cuenta que tiene guardadas 170 carpetas con los datos de los 1741 partidos oficiales que Arsenal jugó en los torneos de la AFA. “Con cada jugador y hasta los suplentes. De ésos solamente me perdí unos 60. También los tengo anotados. Llegué a estar 10 años y medio sin perderme un partido”, dice. Pero sabe que ninguno de esos 1741 fue tan destacado como el de anoche: “Es el día más importante del club, claro; ¿cómo me iba a imaginar que podíamos llegar tan lejos?”. 50 años tiene Arsenal, el club más joven de los que participan actualmente en la primera división.

 
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
 
 

¿Conectamos?

 

HABLEMOS DE ARSENAL RADIO DESDE EL INICIO DE NUESTRA WEB

 
 

Copyright © 2013 Arsenal de Sarandi Web - Todos los derechos reservados